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¿Sigues a tu hija en esta etapa o la guías?
La diferencia se nota más de lo que crees
Para quién: padres, madres y tutores de deportistas
Cómo la claridad de los padres transforma la experiencia de competir
La pregunta: ¿seguir o guiar? No tiene una respuesta única, pero sí marca dos formas muy distintas de vivir esta etapa. En el deporte infantil existen, generalmente, dos tipos de madres y padres
Algunos siguen a sus hijos: van reaccionando a lo que ellos quieren o no quieren. A sus momentos de entusiasmo o desánimo. Si un día quieren competir, se adaptan. Si al siguiente quieren abandonar, también. Son padres y madres atentos, amorosos, presentes… pero que muchas veces viven este camino desde lo emocional, sin dirección clara.
Otros, en cambio, eligen guiar: sin dejar de escuchar, lideran esta etapa con un propósito. Saben que el deporte es un medio, no un fin. Tienen claridad sobre lo que quieren sembrar: herramientas emocionales, valores y habilidades que trascienden un resultado, una medalla o un podio.
¿En cuál grupo estás tú?
Tal vez no lo sepas con certeza. Tal vez sientes que no tienes las herramientas para guiar como te gustaría. O que cada competencia es una tormenta de emociones que no sabes cómo gestionar.
Es completamente normal. Nadie nos enseñó a ser padres de deportistas. Pero eso no significa que tengas que seguir navegando a ciegas.
Llega un momento en que todo cambia
En algún momento, el deseo de que se divierta deja de ser suficiente. Empiezan los entrenamientos más exigentes, las frustraciones, los días difíciles, y contigo, nuevas preguntas que antes no tenías.
Entonces surge una reflexión necesaria:
¿Qué sentido tiene esta etapa para mí como madre o padre?
¿Qué quiero construir con mi hijo o hija a través del deporte?
¿Qué herramientas quiero que se lleve cuando deje la pista?
Cuando tienes respuestas más claras a estas preguntas, suele cambiar tu manera de estar presente en cada entrenamiento y en cada competencia. Y esa presencia consciente es algo que tu hijo o hija percibe, aunque no lo diga con palabras
Si después de hacer este ejercicio sientes que quieres ir más allá de la claridad, y trabajar de cerca cómo acompañar a tu hija en esta etapa, podemos conversarlo en una sesión 1:1.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuál es la diferencia entre seguir a un hijo deportista y guiarle?
Seguir significa reaccionar a lo que el niño o adolescente quiere en cada momento: si hoy quiere competir, bien; si mañana quiere dejarlo, también. Guiar, en cambio, significa acompañar con un propósito claro, sin dejar de escuchar. Un padre o madre que guía sabe que el deporte es un medio para desarrollar habilidades que van mucho más allá de la pista.
2. ¿Cómo saber si estoy poniendo demasiada presión a mi hijo o hija en el deporte?
Una señal clara es cuando tu estado de ánimo después de una competencia depende directamente del resultado de tu hijo o hija. Otra es cuando las conversaciones sobre el deporte generan tensión en lugar de conexión. Si te reconoces en alguna de estas situaciones, no significa que seas mal padre o mala madre. Significa que es momento de revisar desde dónde estás acompañando.
Para ayudarte a identificarlo con claridad, descarga la Guía GPS de Crianza Deportiva: un diagnóstico gratuito en 10 minutos que te muestra en qué áreas estás acompañando bien y dónde puedes mejorar.
3. ¿Qué herramientas necesita un padre o madre para acompañar bien a un deportista joven?
Más que herramientas técnicas, necesita claridad sobre tres cosas: qué quiere construir con su hijo o hija a través del deporte, qué significado le está transmitiendo sobre competir y cómo gestiona sus propias emociones en los momentos de presión. Desde ahí, el acompañamiento deja de ser reactivo y se vuelve consciente.
